PREDICCIONES.
Estaba durmiendo cuando de pronto todo
se sacudió y el oráculo de
los sueños me obligó a despertar,
y ante mi desplegó una terrible
predicción, de cómo todo volvería a
ser como antes, caos y desolación.
Como en una nube de ensueño
ante mi el porvenir se manifestó,
solo tinieblas en un futuro no
muy lejano, tal vez meses, tal
vez dos o tres años y
entonces el mundo quedaría oscuro, devastado.
Dolor y llanto, enfermedad y muerte,
la gran peste viajando en un
gigante de fuego que llega de
noche iluminando y quemando los techos.
Fría y húmeda asfixia luego del
sacudón y de paredes de agua.
Dragones esperando ser despertados para escupir
de sus estómagos el fuego, azufre
y metal que hierve y congela.
Grandes abismos se abrirán de los
que nadie podrá salir y el
negro humo nada verde dejará sobrevivir.
Rojo veneno humedecerá el seco paladar,
lo blanco del cielo se derramará
sobre la tierra hirviente y los
bloques de la tierra se derretirán
y al gigante azul alimentarán para
una gran y terrible avalancha final.
Mortandad y devastación, un trueno, un
rugido en el cielo del gran
león saltando sobre sus presas desprevenidas
por la indiferencia y la incredulidad,
todo volverá al caos, al desorden,
al tiempo anterior a la creación.
M.N.T